Es el título del extraordinario artículo de Eduard Punset en el que describe magistralmente la situación económica actual y el modo en el cual los gobiernos amedrentan a la población con sus mensajes. Para ello compara la técnica de los zorros con sus víctimas con la de algunos seres humanos: “Hay animales humanos y no humanos que se ganan muy bien la vida infundiendo miedo y pesimismo a los demás. Eso es lo que hace el zorro por las noches cuando huele en la cercanía el tufo de un corral de gallinas. De eso viven los depredadores; en lugar de estimular cualquier sospecha de que las víctimas potenciales tienen alguna posibilidad de salvar sus vidas, las arredran e inmovilizan convenciéndolas de que no tienen escapatoria”.
Personalmente hace mucho tiempo que no creo en el sistema, y por consiguiente tampoco creo ni en los gobiernos, ni en los bancos, ni en las instituciones financieras. Pienso que que hemos llegado a la situación actual por una falta absoluta de integridad por parte de la gente que ha dirigido gobiernos, bancos, agencias de calificación e instituciones financieras, y que ésa misma gente no será la que resuelva los problemas del mundo. Primero porque ya no pueden, segundo porque no sabrían hacerlo aunque pudieran, y tercero porque aunque pudieran y supieran no querrían hacerlo. Están demasiado ocupados en como pueden salvarse a ellos mismos, a sus amigos, familiares y conocidos. Es triste pero es así.
La situación es la que es y tenemos dos opciones, o ponernos a llorar y dejar que nos avasallen o sacar lo mejor de cada uno de nosotros y resolverla nosotros mismos. La historia enseña que en los momentos de crisis, cuando el ser humano ha estado con el agua al cuello y necesitado de buscar una salida, es cuando ha sacado lo mejor de sí mismo. Y es por éso que creo firmemente que estamos ante una gran oportunidad de cambiar el mundo en el que hemos vivido en las últimas décadas. Para ello tenemos que replantearnos los principios y valores y el modo en el cual hemos vivido, que han sido los causantes de llegar a esta situación. Reflexionar y pensar si tiene sentido el seguir viviendo en el modo en el que vivimos y con los objetivos que tenemos. ¿De verdad tiene sentido el seguir luchando por ganar más, para gastar más y para tener luego más? ¿No sería más sano, más equilibrado y más beneficioso vivir más para ser y menos para tener? Ya sé que muchos dirán que éso es muy bonito pero que luego quien va a pagar la hipoteca. Pero es que lo que yo digo es que es éso lo que precisamente hay que replantearse. Que puede ser que uno sea más feliz y esté más tranquilo trabajando menos, ganando menos, gastando menos y teniendo menos, pero disfrutando más de la familia, de los amigos y haciendo cosas que verdaderamente te gustan en la vida. Pensad sólo ésto, ¿no es una incongruencia enorme que todo el mundo diga que quiere ser feliz, y sin embargo el modo en el que vive sea una frustración continua? Uno no puede llegar a ser feliz si la propia búsqueda de esa felicidad no le hace feliz.
Todo éso que he dicho depende de nosotros, sólo hay que ser valientes y tomar decisiones sin dejarnos condicionar por el bombardeo pesimista y negativo que provoca que se tenga siempre más miedo. Pero para ello hay que creer que se puede hacer y que se puede conseguir. Y yo digo que sí que se puede, que éso depende de nosotros y no de los políticos o de los banqueros. Depende de si queremos seguir buscando excusas a nuestro alrededor o de si en vez de éso optamos por mirar dentro de nosotros, darnos cuenta de las infinitas posibilidades que tenemos y luego tomar decisiones valientes.
Si miramos alrededor y escuchamos lo que pasa y lo que se avecina es para echarse a temblar, pero si miramos dentro de nosotros con calma identificaremos nuestros principios y valores y descubriremos nuestras pasiones y nuestro propósito en la vida. Si luego logramos vivir alineados y coherentemente con todo ello veremos que el presente y el futuro pueden ser maravillosos.
No nos dejemos amedrentar y no nos rindamos porque somos nosotros y nadie más los que tenemos la posibilidad de construir nuestro propio futuro. Aprovechemos ése gran regalo que nos ha dado la vida.


Esta entrada me da mucho ánimo, gracias.
Publicado por: mari | 06 enero 2012 en 09:22