Así definiría yo a Leon Logothetis, un tipo que trabajaba como broker en New York y que un buen día se cansó de la vida que llevaba y decidió empezar una nueva. Dejó su trabajo, se compró un par de zapatillas y se puso a atravesar Estados Unidos de costa a costa. Hasta aquí nada de extraordinario, quizás poco convencional, pero nada más. Pero cuando uno descubre que lo hizo gastando sólo 5 dólares al día y que para el resto de los gastos se ponía en manos de la generosidad y la caridad de la gente, pues ya empieza a pensar que es un tipo especial.
Viendo y leyendo algunas de sus entrevistas lo que más me gustado son sus respuestas a la pregunta de por qué lo ha hecho. Sus respuestas hablan siempre del hecho que quería conocerse mejor a sí mismo mediante sus relaciones con los demás y a través de los viajes. Y de hecho cuenta que estas experiencias le han servido para ser menos cínico porque se ha encontrado con gente maravillosa y extremadamente generosa y amable durante sus aventuras.
Es maravilloso ver como de una idea que puede parecer una locura a simple vista una persona logra crear un imperio alrededor: ser productor de televisión, crear tu propio programa, vender tus productos a la CNN, National Geographic, BBC, etc., escribir para Los Angeles Times, New York Times, The Huffington Post, etc. Y todo ello por un simple motivo: seguir una pasión. En el caso de Leon Logothetis esa pasión era la de viajar y conocer gente, y de ahí ha creado su nueva y exitosa vida.
Ejemplos como éste me hacen siempre darme más cuenta de que hay que vivir la vida cada día al máximo, siguiendo el instinto y las pasiones y sin pensar en el mañana, porque sólo viviendo cada momento y el ahora uno vive de verdad.


Comentarios