Hace muchos años que el deporte vive obsesionado por las estadísticas y por los resultados. Como consecuencia de ello muchas de las decisiones se toman en base a estos dos factores, pasando por alto otras muchas cosas, para mí mucho más importantes. Hablando del deporte que conozco (baloncesto), hay jugadores que van mucho más allá de estas estadísticas (sean éstas buenas o malas) y de los títulos (consigan muchos o pocos). Me refiero a jugadores que con su mentalidad y personalidad ayudan a crear la base y la identidad de un equipo, indicando a sus compañeros el camino para que el equipo consiga buenos resultados en el futuro. Son jugadores que no necesitan ser los máximos anotadores, los MVP de las finales o los más valorados en las estadísticas para ser los líderes del equipo. ¿Y cómo lo consiguen? Aportando precisamente las cosas que van más allá de lo meramente técnico y deportivo, y que no pueden medir las estadísticas: liderazgo, personalidad, carisma, carácter, compromiso…
A todos los que seguís este blog, quería deciros que he abierto un blog en la web de Marca con motivo del proyecto que tengo en marcha. El proyecto tiene varios objetivos, pero el principal y motor del proyecto es el de difundir la existencia de la enfermedad rara llamada “Síndrome de Sanfilippo” y recaudar fondos para ayudar a encontrar una vacuna que cure esta enfermedad.
Leyendo este artículo uno se da cuenta de por qué el F. C. Barcelona está logrando todos sus éxitos y del por qué salen tantos buenos jugadores de La Masía. A alguien, desde mi punto de vista muy lógico (en esta sociedad un iluminado), se le ha ocurrido la idea de poner a los chavales de entre 14 y 16 años de la Masía en manos del Doctor Valentín Fuster, una eminencia en el campo de la cardiología a nivel mundial.
Así se puede leer en esta entrevista de la revista Desnivel a Lizzy Hawker, galardonada por la IAU como mejor atleta del año 2011: “mientras pueda llegar a la gente a través de las carreras, de inspirarles, aunque sea de un modo nimio, entonces competir tendrá un significado muy profundo. Este es mi sueño y creo que es un logro mayor que ganar cualquier carrera en la que compita”.
No es un tema nuevo, aunque puede que ahora esté un poco más de actualidad por las memorias de Arantxa Sánchez Vicario, que los padres, sea para bien o para mal, sean las personas más influyentes en los inicios de las vidas de los deportistas de élite y en muchos casos incluso a lo largo de sus carreras. El deportista adolescente necesita modelos tangibles. Su autoestima depende de la estima de los padres, y cuando ese ideal se desmorona, el deportista se puede hacer mucho daño a sí mismo inconscientemente.
En el mundo del deporte de élite, y sobre todo en el fútbol, no es muy común el escuchar palabras como amor, perdón, respeto, afecto, y mucho menos escuchar una afirmación como “el futbolista mejora cuando se siente querido y perdonado”. Si uno no supiera quien es el que lo ha dicho, podría pensar que es uno que está un poco desfasado y que con esa mentalidad no irá a ninguna parte. Pero resulta que es Marcelo Bielsa el que habla de estas cosas en sus charlas y conferencias. El entrenador argentino entrena actualmente al Athletic Club de Bilbao, y goza de un gran respeto y prestigio a nivel mundial.
Para quien no haya jugado nunca delante de miles de personas es difícil de entender determinadas cosas y ciertos comportamientos. Demasiada tensión acumulada y una enorme presión del entorno provocan que no siempre se pueda mantener la calma y haya veces que los nervios y los impulsos puedan con la cabeza. No es que haya que disculpar esos gestos y comportamientos, es más hay que castigarlos y sancionarlos, sobre todo si son reincidentes, pero sí creo que también vale la pena el dar otra oportunidad y ayudar a esa persona cuando está arrepentida y cuando pide públicamente disculpas. Si el arrepentimiento y las disculpas son honestas y vienen desde el corazón, son un gran acto de humildad y honran a esa persona.
Últimos comentarios