Durante todo el mes de septiembre las condiciones meteorológicas en los Alpes han sido excepcionales. La semana pasada, última de septiembre, aprovechando que los refugios estaban todavía abiertos fui hasta la región de Alta Engadina para escalar la montaña de 4000 metros más oriental de los Alpes: el Pizzo Bernina 4049m. Fui con mi amigo Ivan Peri que vive en Livigno, y decidimos escalarla por la mítica cresta Biancograt, una de las más conocidas y sin duda una de las más bonitas de los Alpes.
Si hay alguna persona que se merece ser recordada como una leyenda o un mito, ése sin duda es Walter Bonatti. Para quienes no lo conozcan, aquí pueden leer un artículo de Sebastián Alvaro (creador y ex-director de ‘Al filo de lo imposible’ y otro de Darío Rodríguez (fundador y director de la revista Desnivel), dos personas mucho más cualificadas que yo para hablar de él. Puedo sólo decir que ha sido sin duda uno de los alpinistas más importantes y mejores que ha habido en la historia. Dominador absoluto del panorama alpinístico durante los años 40 y 50, y punto de referencia e inspirador de todas las generaciones posteriores hasta nuestros días.
Aprovechando el buen tiempo que hay en los Alpes y el hecho de que mi amigo Jorge y yo tuviéramos dos días libres al mismo tiempo, he podido cumplir un viejo sueño que tenía, que era el de escalar la Aiguille de Bionnassay 4052m, la cima más oriental y aislada del macizo del Mont Blanc.
No es una cima que se escale con mucha frecuencia porque la aproximación al refugio Durier 3358m es bastante largo y complicado (unas 7 horas y 1900m de desnivel positivo), y la vía por la cresta sur es también larga y compleja y no siempre está en buenas condiciones.
Ayer fui a escalar con mi amigo Ezio Marlier, gran
alpinista y guía de montaña, pero sobre todo gran persona. Fuimos a uno de los
sitios más emblemáticos e históricos de la escalada en Italia: el valle del Orco,
conocido como el pequeño Yosemite por su característica escalada en fisuras
donde tienes que protegerte con friends y nuts y donde no hay apenas chapas.
Un auténtico paraíso para la escalada de este tipo donde cada largo es un viaje
de la mente.
Después de dos semanas de lluvia ininterrumpida acompañada
de frío en Los Alpes, la semana pasada mi mujer y yo decidimos irnos a escalar a Finale
Ligure, uno de los lugares históricos de la escalada en Italia. Como base
fuimos a un hotel en Finalborgo, una pequeña y preciosa ciudad medieval que es muy cómoda
para desplazarte a los alrededores para escalar. No es que hiciera muchísimo
calor, pero al menos no llovió y vimos un poco de sol. Por lo que respecta la
escalada qué decir, ¡un auténtico paraíso! Basta decir que en la zona hay alrededor de
3000 vías. Roca extraordinaria, vías preciosas y todo en un ambiente mágico
rodeado de árboles y con la brisa del mar. Lo único es que hay que estar
atentos a los grados porque son un poco justitos, es decir, lo que en otros
sitios es un 6a, en Finale es un 5c por ejemplo.
Con la llegada de la primavera las rutas de roca empiezan
a liberarse de la nieve y la temperatura es ya agradable para poder escalar. La
semana pasada hice dos vías en el Valle de Aosta con mi mujer en la zona de Corma de Machaby: Lo Dzerby 5a - 400m
en el sector Case Fara y la Diretta al banano 5c – 300m en el sector
llamado Paretone. Roca extraordinaria, las bases de las vías muy cerca del
parking, y como siempre una sensación maravillosa el volver a tocar la roca
después del invierno.
El viernes pasado fui a Cogne con mi mujer y con Ezio
Marlier para hacer una cascada de hielo: Lillaz Gully TD- (IV) desnivel 200m. El
día era espectacular y las condiciones de la cascada perfectas.
Acabo de leer un libro que considero debería ser de
obligatoria lectura para todos los que de una manera u otra hacemos actividades
al aire libre de las consideradas de riesgo. El título es "Gestiòn del Riesgo".
Su autor Alberto Ayora aúna una completa e inigualable formación
multidisciplinar y una impresionante experiencia en todo lo que se refiere al
tema de gestión de situaciones límite en ambientes naturales de todo tipo. Os
lo recomiendo para poder gestionar del mejor modo posible cualquier situación
en cualquier ambiente, algo que os dará la trnquilidad y confianza necesaria en
vosotros mismos para poder disfrutar de algo tan maravilloso como es la
Naturaleza con la mayor seguridad posible.
Después de dos meses sin escalar hoy he ido con mi mujer
a hacer una vía en la Aiguille de Charlanon. Era una vía corta y fácil
(5b/180m) para retomar el contacto con la roca.
Ha terminado la temporada estiva y con ella casi las
actividades del 2009,pero Mountain
Kingdom ya está preparando el 2010. Ayer tuvimos una reunión todos los Guías de
la sociedad y dentro de poco todos los programas invernales y primaveriles
estarán on line en la página web (www.mountainkingdom.net).
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